Xanik

Xanik – Fabricación de válvulas especiales para el mundo

  • ALTOS ESTÁNDARES DE CALIDAD.

    “Las reclamaciones que tenemos no llegan ni al medio por ciento. Sabemos la importancia que nuestras válvulas funcionen, porque una planta parada cuesta cientos de millones de dólares.”

    - Lic. Carlos Kahan - Director General., Xanor de México
  • NORMAS INTERNACIONALES.

    “Fuimos la primera compañía del área metal mecánica en México en conseguir el ISO-9000, en los 90. Hoy cumplimos todas las normas internacionales. Hace poco tuvimos la auditoría para certificarnos para vender en Europa (TUV). Nos felicitaron y nos dijeron: hemos visto pocas compañías a nivel mundial con el sistema de calidad que ustedes.”

    - Ing. Samuel Nicolayevsky - Presidente de Xanik., Xanor de México

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Dueño de una ferretería industrial, hacia los años 80 Samuel Nicolayevsky encontró el nicho de negocio que había buscado por largos años: fabricar válvulas especializadas, que en el mercado mexicano nadie hacia, con la idea no de ser la compañía más grande sino la mejor.

Global%20Reach

Así funda Xanor de México, mejor conocida como Xanik, una empresa 100% mexicana. El plan de don Samuel no era vender commodities a grandes volúmenes, sino soluciones de cantidad limitada para procesos muy especializados, en particular para las industrias de Oil & Gas y Energía.
Hoy, después de 32 años, esta firma reconocida a escala global ha realizado más de 5,000 diseños de válvulas mediante ingeniería de manufactura 100% nacional, que utilizan empresas como Pemex, y otras en Estados Unidos, Canadá, Venezuela, Colombia, Israel, Sudáfrica, así como de países europeos como Rusia, Bélgica, Holanda, Grecia, Polonia, Finlandia, Italia, y desde hace algunos años en China, Corea, Tailandia Singapur, Kuwait y Australia.

En una entrevista, don Samuel (SN), presidente de Xanik, y Carlos Kahan (CK), Director General, nos cuentan cómo comenzó esta aventura en un mercado dominado por empresas de gran envergadura, en el ámbito internacional.
SN.- En 1983 yo ya estaba retirado, y dije: voy a hacer válvulas, pero las voy a hacer bien, y comencé a investigar. El secreto del éxito es rodearse de gente buena e ir a donde están las necesidades. Empecé haciendo válvulas especiales para las plantas de alquilación de Pemex.
CK.- Ahí transforman el crudo en gasolina, que conlleva la utilización de ácido fluorhídrico, cuyo manejo inapropiado es muy peligroso.

–¿Cómo fue la evolución de la empresa en esos años?

SN.- Fuimos el tercer fabricante en el mundo en conseguir la certificación para producir válvulas HF (Hydrofluoric Acid), pero tardé ocho años en lograr la aceptación. Luchar contra el malinchismo en México fue toda una odisea. No obstante la excelencia de nuestras válvulas se impuso, y fuimos creciendo. El segmento más importante de venta es la industria petrolera, y nos hemos internacionalizado a tal punto que 70% de nuestra producción se exporta a más de 30 países y 30% se destina al mercado nacional.

–¿Qué otras vertientes tiene su negocio?

CK.- También ofrecemos el servicio de reparación a plantas que tienen válvulas de otras marcas, ya sea en Italia, Alemania, Estados Unidos u otros países, pero no es buen negocio porque debemos hacer ingeniería en reversa y es bastante más complejo. Esta necesidad Xanik lo soluciona, y nos buscan cuando las requieren con urgencia, simplemente porque somos buenos y rápidos.
SN.- A finales del año pasado una de las plantas de Exxon en Texas explotó y necesito unas válvulas; se las hicimos en tres semanas. Así nos han dicho: “¿cómo le hacen?, se tardan menos en entregar el producto que la otra compañía en contestarnos”.
CK.- No ser una empresa gigantesca como los otros cuatro competidores que existen, nos da la ventaja que las decisiones las tomamos inmediatamente, somos muy ágiles y flexibles, de aquí la oportunidad de negocio que hemos encontrado.

–Parece ser un negocio bastante complicado.

SN.- Este negocio es el menos aburrido que conozco porque todos los días está cambiando. Tenemos cerca de 220 personas trabajando aquí, con una gran cantidad de ingenieros mexicanos desarrollando tecnología, con lo que todas las válvulas que vendemos son de diseño propio. El proceso de resolver un problema ya lo pasamos, y varias sólo son reposiciones.

–¿Cuál es su volumen de producción, qué tan grande es su inventario?

CK.- Disponemos de un área de fabricación de casi 7 mil metros cuadrados, con 80 máquinas y una bodega de 1,000 metros cuadrados. Manufacturamos entre 3,500 y 4,000 válvulas al año, desde piezas de media pulgada y 3 kilos de peso, hasta productos de 12 toneladas.
“Por ese motivo primero vendemos y luego fabricamos. No manejamos inventario de producto, todo es hecho a la medida. Tenemos algo de inventario en materiales para responder. Por eso no somos el más barato, pero somos el más rápido, pues entregamos el producto terminado en un plazo de 12 a 16 semanas, en promedio, cuando la competencia lo hace en 30 o 40 semanas, inclusive arriba de un año.
“Otra de nuestras políticas es que toda la materia prima que se fabrique en el país, la compramos en México. Hemos desarrollado a nuestros proveedores y 80% de los insumos para fabricar las válvulas se compran aquí.”

–¿De qué manera controlan los procesos de producción y administración?

CK.- Nuestro sistema de administración del negocio viene de un desarrollo en conjunto con TMBSIS, que se implementó hace seis años, que va desde insertar en el sistema la orden de venta, seguir el proceso de ingeniería para detonar la lista de materiales, requisiciones y órdenes de compra, darle ingreso al almacén y de ahí continúa un proceso de manufactura donde se registra el avance de cada uno de los componentes y eso va a un centro de administración de producción y posteriormente a lo que son terminados, embarque y facturación. El sistema va de la A a la Z, empezando por la orden de compra.

–¿Cómo era el antes y el después de usar TMBSIS?

CK.- Utilizábamos un sistema in house con procesos manuales, con Excel y tablas de cálculo, pero definitivamente antes estaba más dirigido a los controles internos de producción; sin embargo, no estaba enfocado a dar un resultado contable, administrativo y de reportes. Para mí, el sistema de TMBSIS es sinónimo de mayor control, y es una herramienta que unifica la información.
SN.- Nos ayuda a tener una mejor visibilidad de los procesos, y a tomar mejores decisiones. Si no tuviéramos el sistema sería muy difícil en esta época hacer negocios, no podríamos existir sin el sistema. Hemos ido poco a poco; empezó pequeño y ha ido creciendo de acuerdo con las necesidades.
CK.- La parte administrativa está más automatizada y tenemos la información a un click. Eso nos permite dedicarle más tiempo a diseñar nuestras estrategias y a la atención directa de clientes y proveedores. Los tiempos para reaccionar tienen que ser más rápidos, y quien no lo hace pierde la oportunidad. Si no tenemos los recursos para tomar decisiones rápidas, nos quedamos fuera de la competencia.

–¿Cuáles son los principales retos hacia el futuro?

CK.- Hemos aprendido a la buena y a la mala que el crecimiento tiene que ser paulatino, no podemos comernos el mundo de la noche a la mañana, no es sano. Hay que dar pasos muy firmes con pies de plomo, y administrar bien los recursos, nos permite seguir siendo un competidor de grandes ligas.

UN SEGURO SIN USAR

“Una válvula mal hecha puede llegar a matar gente, por eso el proceso es tan delicado. Tenemos más de 20 años con un seguro para daños consecuenciales que nos exigen para exportar, y jamás lo hemos usado.

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